sábado, 27 de marzo de 2021

EL REBAÑO DE JESÚS VA DECAYENDO, POR CULPA DE MALAS OVEJAS Y DE MALOS PASTORES

 


Queridos amigos y lectores:



























El pastor separa las ovejas de las cabras, y de las malas ovejas (Mateo 25, 31 AL 46)

Al decir "malas ovejas", me refiero a los laicos rebeldes.  Laico es todo católico que no es cura ni monja. Ej. Joe Biden
Al decir "malos pastores", me refiero al Clero, especialmente a obispos y cardenales que se han levantado contra el Papa.

MALAS OVEJAS

Joe Biden, es católico, ¡pero se opone a la moral católica! Y, como él, muchísimos hombres y mujeres laicos,  que llevan una vida llena de inmoralidades y corrupción, ¡pero dicen ser católicos!

Un sacerdote estadounidense se refirió muy duramente al señor Biden, destacando con vehemencia que este hombre es católico, ¡pero promueve el aborto y la ideología de género! 
Dijo el sacerdote, en su homilía: "Acabamos de elegir a un Presidente católico que se opone diametralmente a todos los principios morales básicos que proclama la Iglesia Católica. No solo el aborto y la santidad de la vida humana, sino también la santidad del matrimonio y las tonterías esas del género."

ESCUCHAR ESA HOMILÍA AQUÍ:

MALOS PASTORES

A raíz de los miles de crímenes de pedofilia cometidos dentro de la Iglesia católica, por curas, obispos y cardenales, denunciados y condenados por las leyes canónicas y civiles, el Clero de Alemania, la patria de Benedicto XVI, resolvió organizar un Sínodo. 

El Sínodo es como una gran Asamblea que se realiza a lo largo de muchos meses, para reformar la estructura de la Iglesia. Este Sínodo en Alemania era, según ellos, para realizar importantes cambios tendientes a "actualizar y modernizar" la imagen Iglesia, en la creencia de que así lograrían detener estos crímenes cometidos por miembros del clero.
 
En realidad lo que pretenden es "mundanizarla" para hacerla "más  atractiva", y caer ellos más "simpáticos" con dichas reformas, y atraer así más gente.

Uno de esos cambios deseados por el episcopado alemán, es el que los obispos fueran elegidos, no por el Papa, sino por el pueblo, democráticamente. 
Esto es tan absurdo como pretender, dentro de un Estado, que sea el Pueblo el que elija a las personas destinadas a ocupar los más altos mandos en el ejército, o en la policía.
 
¡Ni en una democracia esto será posible! Menos aún dentro de la Iglesia católica, cuya estructura de gobierno jamás ha sido democrática, sino jerárquica. 
Curas, obispos y cardenales, ¡incluso los seminaristas! conocen esta forma de gobierno eclesiástico, y libremente decidieron formar parte de ese Clero, asumiendo dicha estructura. 
¡Y ahora se ponen a protestar, intentando cambiarla, y convertir el episcopado alemán en una especie de Cámara de Senadores!
De esa forma la Iglesia católica se convertiría en una sociedad donde los distintos partidos políticos, con sus respectivas ideologías, luchan por alcanzar el poder para gobernar según sus propios principios partidarios, y donde las leyes se irán promulgando de acuerdo al voto de la mayoría. De esa forma el Sagrado Depósito, es decir, los principios inmutables procedentes del Mensaje de Divino contenido en la Biblia, irán cambiando de acuerdo a quienes lleguen al poder y las leyes dependerán de lo que decida la mayoría. De esa manera la Iglesia dejará de ser Católica y Universal, y cada país la amoldará de acuerdo a sus legisladores y gonernantes de turno. ¿Cómo puede admitirse semejante desmadre?
Los obispos alemanes sabían, obviamente, que el Vaticano les diría que NO a sus pedidos, pero lo mismo continuaron con el famoso Sínodo.

Grave crisis en la Iglesia de Alemania

El Cardenal Reinhard Marx, Presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania, ha sido el promotor y organizador de este Sínodo tendiente a "mundanizar" y "modernizar" la Iglesia según sus propias ópticas, totalmente ajenas a la esencia de la Iglesia católica.

Dicho sínodo comenzó el 15 de setiembre de 2019.
Los cambios propuestos son, entre otros:
--- Que las mujeres puedan ser sacerdotes: hacer misa, confesar, predicar, etc.
--- Que las relaciones homosexuales dejen de considerarse pecado.
--- Que la Iglesia pueda bendecir las uniones entre homosexuales.
--- Que el celibato, es decir, que los sacerdotes no se casen, sea optativo
--- Que los hombres casados, puedan ser sacerdotes.

Todo el episcopado alemán, con tres o cuatro excepciones, saben que todos esos pedidos están en contra de la doctrina de la Iglesia, pero siguen dispuestos a ponerlos en vigencia, y lo extorsionan al Papa adviritiéndole que, si no los acepta, "nos vamos al cisma, y será un cisma más grande que el de Lutero", según le dijeron al Simo Pontífice. 
El de Lutero se produjo más bien sólo en Alemania, al comienzo. 
Pero el cisma de ahora está respaldado por millones de laicos en todo el mundo.

A TODA ESTA GENTE, Y A QUIENES LES APOYAN, LES RECOMIENDO LA LECTURA DEL SIGUIENTE PASAJE BÍBLICO:

Profecía contra los pastores de Israel (Ezequiel 34: 1-11)

1 Entonces vino a mí la palabra del Señor:
2 «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y di a los pastores: “Así dice el Señor Dios: ‘¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño?
3 ’Comen la grasa, se han vestido con la lana, degüellan la oveja engordada, pero no apacientan el rebaño.
4 ’Ustedes no han fortalecido a las débiles, no han curado a la enferma, no han vendado a la herida, no han hecho volver a la descarriada, no han buscado a la perdida; sino que las han dominado con dureza y con severidad.
5 ’Las ovejas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en alimento para toda fiera del campo.
6 ’Mis ovejas andaban errantes por todos los montesa y por toda colina alta. Mis ovejas han sido dispersadas por toda la superficie de la tierra, sin haber quien las busque ni pregunte por ellasc’ ”».
7 Por tanto, pastores, oigan la palabra del Señor:
8 «Vivo Yo», declara el Señor Dios, «ya que mi rebaño se ha convertido en alimento para todas las fieras del campo por falta de pastor, y que mis pastores no han buscado mis ovejas, sino que los pastores se han apacentado a sí mismos y no han apacentado mi rebaño,
9 por tanto, pastores, oigan la palabra del Señor:
10 “Así dice el Señor Dios: «Yo estoy contra los pastores y sacaré mi rebaño de su mano, y haré que dejen de apacentar el rebaño. Así los pastores ya no se apacentarán más a sí mismos, sino que Yo les arrebataré mis ovejas de su boca, y no serán más alimento para ellos’ ”».
11 Porque así dice el Señor Dios: «Yo mismo buscaré mis ovejas y velaré por ellas.

OBSERVACIÓN:

A mediados de julio del año 2019, la Conferencia Episcopal de Alemania dio a conocer algunas estadísticas de 2018, entre las que destaca que en dicho periodo fueron más de 216.000 fieles los que decidieron abandonar la Iglesia Católica.

Asimismo, de los 23 millones de bautizados en Alemania, el porcentaje de los que asisten a la Misa dominical está en un 9.3%.

Los sacerdotes eran más de 17.000 en el año 2018. En el año 2000, son 1.161.

Las parroquias en Alemania, en el año 2000, eran 13.241. En 2018 descendieron a 10.045.

La práctica del sacramento de la Confesión o Reconciliación, ha sido abandonada casi por completo por los católicos del país, ¡incluidos los sacerdotes! (FUENTE: aciprensa).

CONCLUSIÓN: 

LES INVITO A LEER LA PROFECÍA DE JOSEPH RATZINGER EN 1969, CUANDO ERA JOVEN SACERDOTE.

En una entrevista que le hicieron en una radio alemana, el joven sacerdote Ratzinger expuso una extensa reflexión sobre el futuro de la Iglesia. Sus palabras suenan a profecía.

Copio aquí una parte de su extensa exposición, invitándoles a reflexionar seriamente en tan profundas expresiones, muy especialmente en este tiempo fuerte de la Semana Santa.

Esto dijo el Padre Joseph Ratzinger, sin imaginar que iba a llegar a ser Papa:

Un sacerdote dedicado a la formación

El 29 de junio de 1951 fue ordenado sacerdote 

Permanecerá la Iglesia de Jesucristo, la Iglesia que cree en el Dios que se ha hecho ser humano y que nos promete la vida más allá de la muerte.

De la misma manera, el sacerdote que sólo sea un funcionario social puede ser reemplazado por psicoterapeutas y otros especialistas. Pero seguirá siendo aún necesario el sacerdote que no es especialista, que no se queda al margen cuando aconseja en el ejercicio de su ministerio, sino que en nombre de Dios se pone a disposición de los demás y se entrega a ellos en sus tristezas, sus alegrías, su esperanza y su angustia.

Demos un paso más. También en esta ocasión, de la crisis de hoy surgirá mañana una Iglesia que habrá perdido mucho. Se hará pequeña, tendrá que empezar todo desde el principio. Ya no podrá llenar muchos de los edificios construidos en una coyuntura más favorable. Perderá adeptos, y con ellos muchos de sus privilegios en la sociedad. 

Se presentará, de un modo mucho más intenso que hasta ahora, como la comunidad de la libre voluntad, a la que sólo se puede acceder a través de una decisión. Como pequeña comunidad, reclamará con mucha más fuerza la iniciativa de cada uno de sus miembros.

Ciertamente conocerá también nuevas formas ministeriales y ordenará sacerdotes a cristianos probados que sigan ejerciendo su profesión: en muchas comunidades más pequeñas y en grupos sociales homogéneos la pastoral se ejercerá normalmente de este modo. Junto a estas formas seguirá siendo indispensable el sacerdote dedicado por entero al ejercicio del ministerio como hasta ahora. Pero en estos cambios que se pueden suponer, la Iglesia encontrará de nuevo y con toda la determinación lo que es esencial para ella, lo que siempre ha sido su centro: la fe en el Dios trinitario, en Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la ayuda del Espíritu que durará hasta el fin. La Iglesia reconocerá de nuevo en la fe y en la oración su verdadero centro y experimentará nuevamente los sacramentos como celebración y no como un problema de estructura litúrgica.

Será una Iglesia interiorizada, que no suspira por su mandato político y no flirtea con la izquierda ni con la derecha. Le resultará muy difícil. En efecto, el proceso de la cristalización y la clarificación le costará también muchas fuerzas preciosas. La hará pobre, la convertirá en una Iglesia de los pequeños. El proceso resultará aún más difícil porque habrá que eliminar tanto la estrechez de miras sectaria como la voluntariedad envalentonada. Se puede prever que todo esto requerirá tiempo.

El proceso será largo y laborioso, al igual que también fue muy largo el camino que llevó de los falsos progresismos, en vísperas de la revolución francesa –cuando también entre los obispos estaba de moda ridiculizar los dogmas y tal vez incluso dar a entender que ni siquiera la existencia de Dios era en modo alguno segura– hasta la renovación del siglo xix.

Pero tras la prueba de estas divisiones surgirá, de una Iglesia interiorizada y simplificada, una gran fuerza, porque los seres humanos serán indeciblemente solitarios en un mundo plenamente planificado. Experimentarán, cuando Dios haya desaparecido totalmente para ellos, su absoluta y horrible pobreza. Y entonces descubrirán la pequeña comunidad de los creyentes como algo totalmente nuevo. Como una esperanza importante para ellos, como una respuesta que siempre han buscado a tientas.

A mí me parece seguro que a la Iglesia le aguardan tiempos muy difíciles. Su verdadera crisis apenas ha comenzado todavía. Hay que contar con fuertes sacudidas. Pero yo estoy también totalmente seguro de lo que permanecerá al final: no la Iglesia del culto político, ya exánime, sino la Iglesia de la fe. Ciertamente ya no será nunca más la fuerza dominante en la sociedad en la medida en que lo era hasta hace poco tiempo. Pero florecerá de nuevo y se hará visible a los seres humanos como la patria que les da vida y esperanza más allá de la muerte."

En 2007, se publicó Fe y futuro, un libro donde queda recogido íntegramente este discurso del padre Joseph Ratzinger.

LES INVITO A REZAR, EN ESTA SEMANA SANTA, POR NUESTRA SANTA MADRE LA IGLESIA, Y POR NUESTRO SANTO PADRE, EL PAPA FRANCISCO, QUE NO CESA DE PEDIR: "¡RECEN POR MÍ!"

Les deseo una muy fructífera Semana Santa.

Dr. Francisco Oliveira y Silva.

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